LA VARIEDAD DE LA FAUNA ES POSITIVA PARA NUESTRA SALUD Y PREVIENE FUTURAS PANDEMIAS

Cada vez se hacen más pruebas con resultados que concluyen que la pérdida de biodiversidad asciende nuestra exhibición a patógenos zoonóticos como ya los establecidos como los nuevos.

Por eso, proteger y restaurar la naturaleza es importante para evitar futuras pandemias, según un nuevo estudio, que resalta los conocimientos actuales de como la biodiversidad impacta a la salud humana y ofrece datos para que el estudio sirva de guía para la gestión.

Felicia Keesing, científica del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, en Estados Unidos, dice que hay un mito insistente en que las zonas silvestres con un alto nivel de biodiversidad son puntos de enfermedades, donde más variedad de fauna es igual a más patógenos peligrosos, pero esto es erróneo. Tener una biodiversidad no es una amenaza para la humanidad, al contrario, en realidad nos protege de las especies más proclives a enfermarnos, asegura.

Las enfermedades como el Covid-19, el Ébola y el SARS están causadas por patógenos que comparten los animales vertebrados con los seres humanos. Pero las diferentes especies de animales aplazan la capacidad de traspasar los patógenos que nos hacen enfermar.

Rick Ostfeld, ecologista de enfermedades, aseguro que el estudio está demostrando que los animales que prosperan en ambientes degradados y desarrollados suelen ser más eficiente cuando se alberga patógeno en traspasar a las personas. En los ambientes con más diversidad animal, estos riesgos son menores porque la biodiversidad tiene un efecto de protección.

Los murciélagos, los roedores, mamíferos y primates han sido señalados como los animales que transmiten enfermedades a los humanos. Ostfeld y Keesing aseguran que es más probable que el próximo contagio venga de una rata que de un rinoceronte.

Esto es porque los animales con historias de vida corta son más eficientes en transmitir enfermedades en comparación a los animales más viejos que tienen una mayor inmunidad.

Cuando hay una pérdida de biodiversidad en las comunidades, los animales de mayor tamaño y larga vida son los primeros en desaparecer, mientras que las especies de menor tamaño y vida corta tienden a aumentar su población.

Esta investigación, descubrió que los mamíferos convidados de virus zoonóticos son menos probables de ser especies para la conservación, y que tanto para las aves como los mamíferos, la evolución humana extiende la abundancia de las especies huéspedes zoonóticos, acercando a los animales y personas de riesgo.

Hay que prevenir y predecir el contagio y recalcan que no podemos suponer siempre que para cada patógeno venga de un animal, la falta de conservación del ambiente, el cambio climático y la sobre explotación aumenta el riesgo de futuras pandemias. Por eso, al cuidar la biodiversidad es proteger la salud pública y así tener menos riesgos de enfermedades zoonóticas.